lunes, 13 de agosto de 2012

13 de agosto. De calles laberínticas cerca del rio, librerías que salen en pelis de magos y concursos de variedades como colofón de veladas

¡Hola, hola, hola!

De nuevo desde Oporto, querido lector. ¡Qué ciudad tan bonita! Tiene unas calles laberínticas muy divertidas, enormes puentes de hierro que cruan el Ebro, tranvías que recorren las avenidas, cuestas y escaleras parriba y pabajo ininterminables, palomas y gaviotas sucias volando por toda la city (que además asustan a la gnte cuando están en manos del diácono). Ha sido un gran día (¡cómo no!).



Luego en seguida al Fernanbús, para que Luis el conductor (también él es uno mas de la familia) nos llevara al centro de Porto (aquí se escribe sin “O” al principio). Hemos podido dar un paseito por el centro (sin muchas paradas para Avemaría, para alegría de Álvaro). Lo más chulo la orilla del río, llena de musicos lusoflautas y de barecillos que servían pescado casi vivo. Los chicos preferían la pizzamen. Antonio prefería comprarse un sombrero paraguas para librarse del sol. #EsUnNotas ¡¡¡



De allí de paseo otra ve por la city. Está llena de iglesias preciosas, aunque casi todas cerradas. La que sí estaba abierta era la librería donde se rodaron las pelis de Jarry Potter (esa del callejón Digon ese en donde Jarry compraba los libros antes de empear el magiacurso). Aquello sí que nos ha entusiasmado. Faltaba que Rafa y Joaquín hubieran podido comprar un libracon de hechizos o pócimas. Se conformarán con las fotos ilegales que hemos podido sacar.

Últimos paseos, helados, bollos y regalos de amigo invisible antes de que Luis el condu de Fernanbús nos recogiera para llevarnos a ver la desembocadura del Ebro. ¡Qué bonito y qué grande es el océano! ¡Y cómo huele a sardinas! Al otro lado del gran mar azul debe de estar Rio de Janeiro. ¡Ójala el verano que viene pudiéramos estar viendo el océano desde el otro lado! Quien sabe...

Tras el concurso de ercutos en el bus, con un claro ganador y una clara perjudicada (a la vuelta le preguntáis a alguien) tocaba preparar la velada final: el baile de fin de peregrinación. Cada grupo ha hecho lo que mejor se le da hacer, el tonto, de distintas maneras.


Rafa, MariTere, La Porti y Oscar (casi todos los afectados por el número anterior) han hecho un popurri de canciones famosas versionadas narrando las cosas que nos han ido pasando estos días. Parecía aquello la verbena de la plaza del pueblo. Ha estao chulo.

Álvaro, La Redón, Antonio y Belén han hecho el gran mix de las imitaciones. No han dejado a ni uno con cabeza, ¡ni siquiera a los pobres párroco y esclavo diácono! Qué capacidad tiene la Redon para imitar a los curas, presente y no presentes! Muy wai.

El parrocamen, La Luci y Mamen han hecho una especie de baile discotequero en plan Pitbull y tal. Conviene no perderse la foto del párroco (que adjuntamos), que dará, sin duda, la vuelta a Valdemoro y a la Diócesis el curso que viene.

Pili y Ana se han puesto en plan canción bonita para versionar a cierto grupo español, bajo el nombre de L Nariz de Van-Gogh. ¡Qué voces tan bonitas tienen estas muchachas!


Faltaba dar la solución al amigo invisible. Todo el mundo a tenido su regalo y e
l cariño de la otra persona del grupo que durante estos días le ha estado cuidando. A destacar la trompeta y el tirachinas que se ha llevado Antonio o la carta-homilía (por lo larga y teológica, ¡aunque bonita eso sí!) de Lidia a Javito. Hasta Luis el condu ha tenido su regalo en forma de botellita de vino de Oporto. Le ha encantado recibirlo, mientras todos le cantábamos aquello de “Vamos a quemar el Fernanbús, vamos a quemar el Fernanbús! (las chicas que parecen más modositas son las que más fuerte cantaban). ¡Viva Luis!

Luego entrega de diplomas, a cada cual más rebuscado. Esperamos enmarcarlos y colgarlos en la habitación, para no olvidar nunca estos días.

Hay dos chicas que no habían hecho ninguna actuación hoy: Cris y Lidia. Ellas se han currado unas palabras de agradecimiento dedicadas a todos nosotros al ritmo de punteo de guitarra. Nos han puesto los pelos de punta de la emoción, sobre todo cuando nos han hecho cantar en “I want you to make me feel” de Oscar. Preciosa canción. Las gracias son para ellas.

Vispletas. Y ahora es tiempo de dormir. La última noche de nuestra peregrinación. ¡Qué rápido ha pasado el tiempo! ¡Cuánto hay que agradecer! Aunque esto no ha acaba aún. Queda mañana, el día de la vuelta a casa, mucho autobús, día de testimonios, y una sopresa muy especial. Pero esa será otra historia, y tendrá que ser contada en otro momento.

Hasta entonces, querido lector, mira las fotos de hoy. Y que Dios te bendiga.














































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