miércoles, 8 de agosto de 2012

8 de agosto. De guerras de tierra playeras, altas torres de personas y catequesis concurridas

¡Hola, hola, hola!

¡Gran día de playa hoy! Sol, arena, toallas, aguadillas, guerras de arena en el fuerte, torres humanas de cuatro alturas, peleas de caballos marinos, fútbitol arenoso... Y es que en el Océano Atlántico portugués se puede hacer de todo para divertirse cuando vas de viaje con La Asunción.


Y eso que nos costó lo nuestro llegar hasta la playa adecuada... ¡la primera a la que fuímos parecía nuevamente la lata de berberechos de la Porti! Con un calor para morirse tiramos autobús de vuelta a otra cala mas maja y amplia. ¡La encontramos! ¡Éxito! Toallas al suelo, balones al aire, crema a la espalda... ¡Viva la playa! Y además helados para todos, o bueno, para casi todos: algunos amigos invisibles siguen sin manifestarse... ¿existirán?

Ya por la tarde hemos ido al Cabo de Roca, el punto europeo situado más hacia el oeste, donde el sol se pone mas tarde. Meritoria ha sido la catequesis del párroco en medio de un camino que parecía la Calle Preciados... ¡no dejaba de pasar gente! Teníamos que haberles hecho paseillo. Hemos aguantado estoicamente, sobre todo Don Jesús.

El sol se iba poniendo, que bonito aquello, y nos faltaba aún la gran sorpresa final que Dios hoy nos tenía preparada. Poder celebrar la Misa allí, en medio de la naturaleza, con el mar de fondo, compartiendo lo más imprescindible que tenemos. Quien diga que la Providencia de Dios no existe tenía que haber pasado el día hoy con nosotros.

Vuelta a nuestro cuartel general scout en Lisboa, ducha, cena, velada libre, Completas y cama. Estamos todo reventados, o bueno, eso parecía hace un rato, porque aún se oyen voces. Pronto nuestra gran jefa Lidia irá a poner orden para que todos descansemos.

Mañana nos espera un día intenso y precioso, vamos a visitar el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belén, unos rincones lusos preciosos cerca de aquí. Ddios con nosotros, éxito asegurado. Pero esa será otra historia y tendrá que ser contada en otro momento...

Hasta entonces foticos. Y a dormir, que ya hay silencio (¡qué eficaz es Lidia!). Hasta mañana, querido lector.














































aa

No hay comentarios:

Publicar un comentario