¡Hola, hola, hola!
¡Gran día de playa hoy! Sol, arena,
toallas, aguadillas, guerras de arena en el fuerte, torres humanas de
cuatro alturas, peleas de caballos marinos, fútbitol arenoso... Y es
que en el Océano Atlántico portugués se puede hacer de todo para
divertirse cuando vas de viaje con La Asunción.
Y eso que nos costó lo nuestro llegar
hasta la playa adecuada... ¡la primera a la que fuímos parecía
nuevamente la lata de berberechos de la Porti! Con un calor para
morirse tiramos autobús de vuelta a otra cala mas maja y amplia. ¡La
encontramos! ¡Éxito! Toallas al suelo, balones al aire, crema a la
espalda... ¡Viva la playa! Y además helados para todos, o bueno,
para casi todos: algunos amigos invisibles siguen sin manifestarse...
¿existirán?
Ya por la tarde hemos ido al Cabo de
Roca, el punto europeo situado más hacia el oeste, donde el sol se
pone mas tarde. Meritoria ha sido la catequesis del párroco en medio
de un camino que parecía la Calle Preciados... ¡no dejaba de pasar
gente! Teníamos que haberles hecho paseillo. Hemos aguantado
estoicamente, sobre todo Don Jesús.
Vuelta a nuestro cuartel general scout
en Lisboa, ducha, cena, velada libre, Completas y cama. Estamos todo
reventados, o bueno, eso parecía hace un rato, porque aún se oyen
voces. Pronto nuestra gran jefa Lidia irá a poner orden para que
todos descansemos.
Mañana nos espera un día intenso y
precioso, vamos a visitar el Monasterio de los Jerónimos y la Torre
de Belén, unos rincones lusos preciosos cerca de aquí. Ddios con
nosotros, éxito asegurado. Pero esa será otra historia y tendrá
que ser contada en otro momento...
Hasta entonces foticos. Y a dormir, que
ya hay silencio (¡qué eficaz es Lidia!). Hasta mañana, querido
lector.
aa
No hay comentarios:
Publicar un comentario