Otro día grande, ¡somos unos sobraos!
Saludos desde nuestro albergue de
Lisboa, del cual hoy nos despedimos... ¡ohhh! Pero no pasa nada, nos
llevamos grandes regalos y gracias de aquí, que harán que nunca
olvidemos esta ciudad.
De allí al Monasterio de los
Jerónimos. Precioso, en serio. Todo un regalo de la Porvidencia
nuevamente el haber podido celebrar Misa allí. Cesar, todo un genio
de la negociación, ha conseguidos que nos dejaran pasar a ver
después los claustros by the face. Gracias también a nuestro nuevo
amigo portugués Helder, que nos ha colado. ¡Todo un lujo ser
peregrinos en estas tierras!
Comida en el parque, rodeados de
palomas imposibles de cazar, muchos helados de los amigos invisibles
(¡¡que el calor aprieta a rabiar!!). También dulces lisboetas de
crema como postre, están buenísimos, ¡y tienen al párroco
enamorado!
Nos hemos enterado de que cerca de
donde estábamos había un santuario de Schoenstatt y... allá que
hemos ido. Una pena, estaba de obras, no hemos podido rezar allí,
pero una consagrada de aquella casa nos ha dado un regalito sorpresa
para todos. A cambio nos ha pedido que recemos un rosaio por ella.
¡Lo haremos!
Autobús para nuestro alberguito otra
vez. Catequesis sobre la Iglesia (nosotros somos Iglesia) y...
despedida de nuestra querida Lisboa. ¡Qué mejor que ir al Burguer
King, Pizza Hut o Woklandia! Cada uno donde quiso, sin hacernos
problemas de nada, ¡la comida basura es la misma en todos los
lugares! Antes había que visitar lo que queda de la Expo del 98 (todo un acontecimiento en estas tierras). Lo mejor: un parquecito con xilófonos, tambores y gongs gigantes que se podían tocar y que nos ha tenido casi media hora entretenidos (los niños que allí estaban jugando han huído como conejos ante nuestro estruendo).
Mañana es un día importante, muy
importante, quizás el más importante. Mañana llegamos a Fátima. A
la capelinha. Hay que prepararse bien. Dios y María volverán a
estar grandes with us. Aunque esa será otra historia, y tendrá que
ser contada en otro momento. Siempre nos quedan las fotos de hoy
(sobre todo no os perdáis la de la Porti comiendo un pizzaca).
Hasta mañana, querido lector (¡si es
que en Fátima conseguimos wifi y este blog puede continuar!).
No hay comentarios:
Publicar un comentario